"Los jardines del Hospital". Campo de Golf de La Minilla desde el Hospital Dr. Negrín, Las Palmas de Gran Canaria.

"Los jardines del Hospital". Campo de Golf de La Minilla desde el Hospital Dr. Negrín, Las Palmas de Gran Canaria.

 

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6 Comentarios

  1. Adrián Alemán

    La fotografía es ciertamente engañosa. Se superponen espacios proyectando una continuidad irreal. Bajo las palmeras crece el césped que se extiende a ambos lados de la verja, y ese verde parece tocar el mar y con ello la isleta, al fondo, metáfora redundante de este paisaje bambalina subtropical. Faltan las batas blancas y los camisones abiertos por la espalda, que salpicaran la imagen cual “Le Déjeuner sur l’Herbe”. Pero las imágenes de enfermos y médicos al calor del sol han quedado para siempre recluidas en alegorías artaudianas de la esquizofrenia. Justo la misma que se debate sobre esta imagen; Los caddies transportan los hierros con camisones abiertos por el culo.

    Comentado 28/05/2012 a las 7:56 pm | Permalink
  2. Arístides Santana

    Gracias Adrián, por ahí van los tiros del pensamiento que me llevo a tomar esta fotografía. Ahora mismo, ni yo lo hubiera podido verbalizar mejor. Has tocado unos puntos candentes de la imagen, que creo da para hablar. Hay una cosa evidente en la foto y que es lo que me jode. Que el hospital Dr. Negrín en Las Palmas es el más grande, tiene cientos, si no miles, de pacientes (y también sus familiares) y ni una sola área de esparcimiento. Tienen que estar hacinados y concentrados en el espacio médico, como en cuarentena o alejados de la realidad. Mientras por un cristal tienen que ver el espacio de esparcimiento de la burguesía canariona, que no es poca ni discreta. Sin contar que los edificios de alrededor son apartamentos de lujo, con una de las mejores vistas de la ciudad a Las Canteras. Mi pregunta es porque en ese momento de distensión o serena observación hacia el paisaje tengo que ver a unos señoritingos, que en verdad son nada más que tres o cuatro, jugando ociosamente al golf y no pueden salir los pacientes o familiares a pasear por el parque y reposar del drama que supone estar en un hospital. La trampa de la imagen es la pequeña vaya casi imperceptible que hay en la parte inferior de la imagen. Y la pista está en el título que le puse, “Los jardines del Hospital”.

    Quizás se puede resumir que la violencia de la imagen o ese “nosequé” puede ser que es un espacio verde de recreo privado, al lado de uno de los edificios públicos más grande y de más afluencia de la ciudad. También puede ser esa imagen de naturaleza indómita, una mezcla entre el ordenamiento que significa un campo de golf y ese aspecto selvático que le otorga el tipo de vegetación. O el que esté tan vacío.

    Comentado 28/05/2012 a las 7:58 pm | Permalink
  3. Adrián Alemán

    Lo más interesante de la imagen es que aborda una crítica institucional completa. La simple muestra del paisaje exhibe toda su incongruencia. Todo está claro, diáfano, las contradicciones son evidentes. Sobre un territorio sobreexplotado y saturado rescoldos de la isla. Zonas abiertas tratan de emular la naturaleza, pero como escenario para quien pueda permitírselo, al fondo reservas militares hasta que sean privatizadas. Mientras fuera de campo, en un hospital sobresaturado la gente no puede escapar al drama de sus vidas.
    Y lo mejor, la imagen señala un pensamiento revolucionario, “es solo una malla y unos tubos los que constriñen nuestra conciencia”. Seguirá habiendo enfermos, el proyecto social se define respondiendo a la pregunta ¿como los vamos a tratar?
    La respuesta está también en la fotografía. “ese campo de golf debe ser el jardín del hospital”. Solo es cuestión de tiempo.

    Comentado 28/05/2012 a las 8:01 pm | Permalink
  4. Arístides Santana

    No había reparado en el detalle de la reserva militar de “fondo”. Y este tema del fondo, sin querer salirme de la conversación, me trae a relación otra fotografía que saqué momentos antes a la que nos ocupa. En el mismo lugar, o más bien en la antesala a este, en el pasillo junto a la entrada a la sala que da al paisaje. Es un cartel que podría funcionar como locución castellanizada del verbo inglés “to be”. La dualidad entre “ser” y “estar”, el eterno conflicto entre fondo y figura, irresoluble en el castellano y asimilada como dos estados de lo mismo en el inglés. El cartel decía: < >. Una simbiosis entre “estar” y “ser” paciente. Lo extraño de su conjugación fue lo que me llamó su atención. Pero entendido ahora, desde el lugar que ocupa, como prólogo a la imagen que se muestra a continuación … ¿estar paciente, respecto a qué?
    Y aquí la foto en cuestión: http://www.flickr.com/photos/aristidessg/7288799392/sizes/l/in/photostream/

    Comentado 28/05/2012 a las 8:03 pm | Permalink
  5. Teresa Arozena

    Y la idea de acotamiento de la que hablas, Arístides, de esa falsa continuidad que describe Adrián, también esta señalada por la hilera curva de coches aparcados ante la casi invisible valla, marcando el espacio publico con su acera y sus coches frente al “coto privado”, esos coches son casi lo único que “habita” la imagen tan vacía. Pero, sobre todo, lo que me llama la atención es la valla nada tímida que se ve al fondo, a la izquierda de la imagen, sus proporciones son brutales, casi tan alta como los edificios que separa, como un frontón transparente, aislada y salpicada con lo que parecen tambien enormes focos. Supongo que será una valla “salvapelotas”….

    Comentado 29/05/2012 a las 6:41 am | Permalink
  6. Adrian Aleman

    Cuatro años despues. El ayuntamiento estudia dar otro uso al campo de golf, y con ello recuperar la titularidad publica.

    http://www.eldiario.es/canariasahora/politica/Ayuntamiento-LPGC-puerta-campo-Ballena_0_464054076.html

    Comentado 03/01/2016 a las 11:19 am | Permalink

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